Cámara en mano y barro en las botas

 

Tengo que confesar: para esta entrevista tenía una serie de preguntas preparadas para las que esperaba respuestas puntuales. Lo cierto es que Francisco, se salió del libreto y la entrevista se convirtió en conversación.

Y de uno u otro modo, al final con su historia llegó a responder a las dudas y curiosidades que tengo sobre su camino. No lo llamo profesión o trabajo, aunque implique esfuerzo, porque él tomó la rutina que llevaba, le dió un vuelco y cambió su forma de andar.

 

Entrevista a Francisco Girado: “Cámara en mano y barro en las botas”

Francisco Girado tiene 26 años. Es argentino, nació en capital federal y disfruta del campo, la naturaleza y estar acompañado por sus amigos. Con el tiempo y la búsqueda reconoció su hobbie: la fotografía, como un nuevo estilo de vida. Actualmente trabaja en el hotel Awasi, en Iguazú, Misiones como guía turístico y toma fotografías de naturaleza: animales y paisajes.

Se considera un fotógrafo con suerte porque pudo tomar fotos de momentos que no todo el mundo puede ver. Y lo cierto es que encontró el momento justo para tomarlas porque son increíbles.

Durante el último año escribió la nota “Más allá del fin del mundo”, en la revista Forbes.Viajó a la provincia de Mendoza donde hizo un curso de escalada y estuvo a cargo de una producción de una filmación sobre Cesar Maestri y el Co. Torre en el cerro Torre, en Chaltén, provincia de Santa Cruz.

1. Fran ¿cuándo empezaste a sacar fotos?

De chico, siempre tuve cámara de fotos. La llevaba a campamentos del colegio y me divertía sacar fotos con mis amigos. Lo hacía como algo divertido, otra experiencia. Era jugar.

Instagram: fjgirado

2. ¿Qué te atrae de la fotografía?

A mi me gusta salir. No soy de la vida de sillón. Me gusta estar afuera, en la naturaleza. Me gusta tener la posibilidad de viajar.

También tengo memoria fotográfica. Hoy veo una foto que saqué hace un año y me acuerdo perfecto el momento, las sensaciones, la temperatura y la gente con la que estaba.

Me gusta sacar fotos porque lo puedo hacer mientras trabajo al aire libre en el medio de la selva. Pude, de alguna forma, unir dos cosas que me gusta hacer: viajar y sacar fotos. Me encantaría alcanzar un equilibrio. Poder en un futuro viajar y sacar fotos y tener mi familia.

3.¿Con qué cámara empezaste y qué cámara tenés hoy? ¿notas la diferencia?

Empecé con una pocket. Tuve una manual con rollo también. Alguna vez me pregunté si volver a empezar  a sacar fotos con cámara analógica. Hoy tengo una Reflex  de Nikon D7200

Y se nota la diferencia. Y uno de a poco va mejorando su equipo. A veces pienso en comprar un mejor lente para alcanzar un mejor resultado y lo cierto es que hay algunos que sé que me van a servir pero son carísimos. Los tenés que cuidar como a un hijo jajaja..

Además de tener la cámara tenés que saber usarla. Por ejemplo, antes de mi viaje a África tomé un curso para fotografiar animales salvajes.    

4.¿Qué es lo más importante para vos técnicamente a la hora de tomar una foto?

Tengo en cuenta la luz y el movimiento. Hace unos años me invitaron a sacar fotos a un acto en un colegio. Me pareció una buena oportunidad. La persona que me llamó me dijo: -”vos parate acá y apunta a dónde están los chicos”. Las fotos salieron bien pero con un detalle: les corté los pies a todos jajaja.

Con el tiempo, uno se va haciendo el ojo. Empezas a ver que el horizonte no esté caído, a no cortar partes y que el foco esté puesto en lo llamativo de la foto.

En la naturaleza uno tiene que salir para encontrar la foto que está buscando, moverse. Y a su vez, saber esperar. Si estás en el medio de la selva esperar implica que te coman los mosquitos. La verdad es que la naturaleza no siempre da segundas oportunidades y como soy guía, soy el responsable de la persona a la cual estoy mostrando el lugar. Pero cuando se da la oportunidad de tomar una buena foto, aprovecho.

Lógicamente hay una búsqueda pero igual, la verdad es que me siento una persona con mucha suerte. Pude tomar fotos de yaguaretés en su momento de reproducción y hay fotógrafos que esperan mucho tiempo para eso. También pude ver leones en plena cacería, como la llaman: the kill.

Además, para mi sacar fotos es como una conversación y a la vez uno busca contar una historia. Que la foto diga más que lo que se puede ver.

5. Pude ver tu trabajo como fotógrafo en la naturaleza ¿Te gustaría sacar fotos de productos o para anuncios publicitarios o campañas en redes sociales?

Vi algunos cursos de fotografía de alimentos y estuve conociendo cómo se hace. Por ejemplo, la fotografía de helado: son pelotas de telgopor con una crema especial arriba.

En el hotel Awasi donde trabajo me pidieron unas fotos de producto. Yo aclaré que no era mi especialidad. Al final quedaron buenas y ellos muy contentos.

Fuera de eso, la fotografía de boliche que podría ser para redes sociales, no. Ya lo hice y no me gusta. Me gusta estar en lugares al aire libre.

6. Por último, si hay alguien que quiere hacer fotos pero no se anima o no tiene presupuesto para una buena cámara ¿qué le dirías que es importante?

Me parece que es importante buscar un referente. Ver el trabajo de otros y conocer lo que hacen otros fotógrafos. Buscar un padrino, hablar con alguien que te pueda guiar.

Y al principio es probar, ir armando carpetas y clasificando las fotos. Con el tiempo aprendes a editar y te volvés más técnico. Uno lo quiere hacer bien. Y empezás a jugar con la luz, tenés presente la velocidad y buscas contar conceptualmente una historia.

También es importante exponer, publicar y ver qué devolución recibe uno de la gente.

Para empezar no vale la pena comprarse la mejor cámara porque no vas a saber cómo usarla. Y, en mi opinión, tampoco hay que tomar cualquier trabajo si no lo sabés hacer. Pero depende de cada uno.

Gracias por todo Francisco.

De nada, un abrazo, y nos mantenemos en contacto.